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En el diván con… Ana B. Nieto y su novela histórica “La huella blanca”

ana b nietoHoy tenemos el gusto de presentaros a Ana B. Nieto una escritora que ha publicado La huella blanca, el primero de una trilogía en la que está trabajando desde 2006. Una historia ambientada en la Irlanda del siglo V, cuya idea nació bajo la inspiración de un tema de Loreena McKennitt.

Ana B. Nieto nació en Madrid en 1978 y la mitología celta le ha acompañado desde la infancia. Vivió en Irlanda durante un año y ha estudiado irlandés antiguo y contemporáneo, estudios que ha completado con la asistencia a conferencias y cursos sobre Historia Antigua y de la Iglesia en Irlanda.

Sin duda Ana nos trae una historia interesante que promete engancharnos y llevarnos a esa interesante época llena de cambios importantes para Irlanda, en lo que se refiere a cultura y religión.

Para saber más, a parte de leer la entrevista, podéis visitar su web.

A continuación están las preguntas que Ana respondió muy amablemente abriéndonos la puerta a una parte de su vida y obra:

M.F.: ¿Cuándo y cómo empezó tu fascinación por Irlanda y el mundo celta junto a todo lo que le rodea?

A.B.: Desde la infancia, a través del cine y la música. Ese universo siempre ha tenido una aire espiritual y mágico para mí y creo que para muchas otras personas. De hecho, siempre me imaginé Irlanda como escenario para la Tierra Media, hasta que hicieron las películas.

M.F.: Dices que los fines de semana no tenías libros infantiles, pero si una enciclopedia donde descubriste todo un mundo que te apasionó, ¿qué podrías contarnos sobre tu viaje cultural conociendo tantas culturas y cómo te han influenciado?

A.B.: Era una enciclopedia de mitología ilustrada, para jóvenes. Empecé con la griega, que es la que hoy en día conozco mejor. Lo que lees cuando eres niño es lo que mejor recuerdas. Después seguí con la egipcia, la nórdica y la india. Descubrí que muchas de las historias se repetían, con diferentes ropas. Que el hombre no es tan diferente, incluso cuando hay mucha distancia en el espacio o en el tiempo. En mis novelas la investigación antropológica es muy importante y siempre ando buscando las raíces y lo que es universal. Intento ir a las motivaciones y pasiones más profundas, más que proporcionar muchos datos históricos, contar batallas o explicar intrigas políticas. Hay poco de eso en mi novela y, en cambio, hay mucho de las costumbres, las ideas, los anhelos, la devoción y los miedos de las personas.

M.F.: Leo entre tus aficiones, que te gustan los juegos de rol, la fantasía medieval y la Tierra Media. Acercarte a todo este mundo sin duda tuvo que avivar tu imaginación, ¿qué papel juega todo esto a la hora de crear tu mundo literario?

A.B.: Soy lectora sobre todo de literatura fantástica y no de histórica, pero a la hora de escribir prefiero partir de un marco existente y centrarme en los personajes. Crear un mundo completo es una labor que admiro mucho, me parece titánica. La investigación histórica también tiene sus exigencias, pero son de otro tipo: he podido enfocar toda la creatividad a desarrollar la historia. Pero, sin duda, el papel que ha jugado esta influencia es la de insuflar el aliento épico a la novela. También, por la percepción tan especial que tienen los celtas del Otromundo y sus dioses, la parte espiritual y sobrenatural está muy presente. Y esta es más una característica del género fantástico que del histórico. Aunque en mis libros intento mantener lo mágico a raya…

M.F.: Hablando sobre tu novela La huella blanca, que acabas de la huella blanca ana nietopublicar con Ediciones B. Leo que surgió mientras escuchabas la canción “The Stolen Child”, de Loreena McKennitt, muy apropiada, por cierto. ¿Cuál fue la imagen, o idea, que te pasó por la mente al escucharla inspirándote a escribir esta historia?

A.B.: La imagen del primer capítulo, de un hombre que se lleva al hijo del enemigo y lo cría como propio. Creo que es un mito muy interesante y que se ha tratado mucho en la literatura y en el cine (la última vez que lo vi fue en Los Increíbles, de Pixar, cuando Síndrome intenta llevarse al bebé) porque inevitablemente la verdad acaba saliendo y el conflicto es muy intenso.

M.F.: ¿Cuál es tu ambiente idóneo para escribir?

A.B.: De madrugada, sin duda. Cuando toda la casa está en silencio y los niños durmiendo. Pero la inspiración me suele llegar cuando estoy con los cascos puestos, viajando en transporte público, caminando por la calle o bien en viajes más largos. Siempre llevo cuadernos y bolígrafos porque me siento a escribir en cualquier acera o escalón. Mi tiempo de transporte es el más aprovechado del día. Todo lo que escribo es siempre a mano y luego en el ordenador lo corrijo.

M.F.: La huella blanca está ambientada en la Irlanda del siglo V, ¿por qué centraste tu historia en esa época en particular?

A.B.: Porque la llegada del Cristianismo permite un debate de ideas muy importante y va a cambiar completamente la cultura de la isla. Hasta entonces los celtas habían seguido igual por muchos siglos, libres de la influencia griega y romana que había cambiado todo el mundo occidental, pero tras la llegada del Cristianismo ya no pueden seguir inmóviles.

M.F.: Tu novela mezcla “piratas, druidas, reyes y poetas con aventura y pasión, mientras es testigo de la caída de las Diosas Madres y del ascenso de San Patricio y su mundo”, ¿cómo es dar forma a todos estos ingredientes para enmarcarlos en una misma novela?

A.B.: Se produce de forma natural por ese encuentro entre culturas que te comentaba, es el punto de inflexión entre el mundo antiguo y el mundo medieval. En cada uno de ellos hay fuerzas y personajes muy interesantes y muy potentes. Y cada uno defiende sus creencias y costumbres con uñas y dientes.

M.F.: Desde que surgió la idea para La huella Blanca hasta su culminación, si podemos llamarla así, porque aún quedan dos novelas más para completar la trilogía,  ¿cómo ha sido el proceso? Documentación, creación…

A.B.: La trilogía la he escrito más o menos simultáneamente. Han sido siete años en total. El proceso creativo y de investigación han sido paralelos, por eso para el primer libro tuve que hacer hasta diez reescrituras. Fue creciendo mucho en el proceso. Además, al ser mi primera novela, aún tenía que encontrar el estilo adecuado y aprender, sobre todo, a recortar mucho. Casi todo el proceso de corrección consiste en quitar lo que sobra y dejar solo lo mejor de lo mejor. La segunda me ha costado mucho menos.

M.F.: ¿Qué puedes contarnos sobre los personajes principales?

A.B.: El trabajo de personajes es para mí la prioridad fundamental a la hora de afrontar una novela. He intentado hacer un trabajo muy cuidadoso, especialmente con el personaje principal, Ciarán. Hacerle muy humano, partiendo de mis propias experiencias y sentimientos. Creo que en él he volcado todo lo que recuerdo, a nivel emocional, sobre mi adolescencia. En ese aspecto, la novela es muy autobiográfica, incluso cuando estamos hablando de una época tan lejana como el siglo V. Ciarán es una persona muy tenaz, con mucha capacidad de lucha, pero no es un superhéroe.

Está muy solo y tiene muchas dudas y se desmorona muchas veces, cuando ve que se frustran sus planes. A veces solo deja que la vida le lleve porque está harto y otras veces tiene como un fuego por dentro que le hace sacar fuerzas para llevarse por delante lo que sea. También es una persona bastante sensible al mundo espiritual. Olwen, en cambio, es algo más secundaria. Está muy limitada por la época, pero, dentro de sus posibilidades, es una pionera: consigue hacerse con pequeñas parcelas de poder, a base de audacia y muchas insistencia. Las mujeres lo tenían mucho más difícil para ser protagonistas de su propia vida, salvo casos muy excepcionales. Había alguna guerrera, había druidas, había satiristas, jueces y mujeres que ejercían la medicina, pero eran casos muy minoritarios.

la huella blanca ana b nietoM.F.: ¿Puedes adelantarnos algo sobre las otras dos novelas? ¿Tienen fecha de salida?

A.B.: La segunda está rematada y la pasaré a las editoriales a final de año. Está prevista para 2014. La tercera la estoy pasando a limpio y será para 2015, me imagino, para que cada una tenga su propia trayectoria en librerías. Te puedo decir que la primera novela se puede leer de forma completamente independiente. La historia principal queda cerrada. Los otros dos libros se centran en la siguiente generación. Cada uno de los tomos tienen temas diferentes, coincidiendo con los tres rostros de las diosas celtas: fertilidad, guerra y poder, respectivamente.

M.F.: ¿Ya tienes pensado sobre qué te gustaría escribir tras la trilogía de La huella blanca?

A.B.: Jeje. Una pregunta dificililla. Tengo una historia de hace tiempo que empezó siendo ciencia ficción, pero que se puede trasladar perfectamente a la actualidad. Es algo bastante serio y sobre todo está presente el conflicto religioso y familiar. Luego tengo una historia de amores y secretos, algo más pasional en la línea de La huella blanca, ambientada en España, en el XIX.

No sé qué haré con ellas porque están todavía muy esquemáticas. Pero contienen los ingredientes que más me interesan: la religión y la espiritualidad por un lado, y la pasión amorosa, por otro. Pero antes completaré un viejo proyecto al que le tengo cariño: una fanfiction de La huella blanca ambientada en el futuro y que colgaré en internet, a través de la web. Es lo primero que voy a terminar, ya que la tengo al 50% y me divierte mucho. Yo empecé escribiendo fanfictions de superhéroes. Escribí 15, más o menos, justo antes de meterme con La huella blanca.

M.F.: Pregunta obligada ¿cuál es tu autor/a favorito? Si son más también puedes contárnoslo…

A.B.: Yo creo que Tolkien en mi número 1. También me gusta mucho Patrick Rothfuss en fantasía contemporánea. Cumbres borrascosas es para mí una obra de referencia. Autores de los cuales me gusta todo: Annie Proulx, Herman Hesse, Shakespeare y Lorca.

M.F.: Muchas gracias Ana por sentarte en nuestro diván y adentrarnos en ese mundo tan interesante.

A.B.: Muchas gracias a vosotras por la oportunidad de compartirlo. Un abrazo.